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Martes, 30 Octubre 2018 00:45

El retorno de la política: Breve reflexión sobre el contexto de la dictadura Argentina (1976-1983)

Por: Marly Esmeralda Vergara Tamayo. 

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Palabras claves: Espacio público, movimientos sociales, política, represión, Terrorismo de Estado. 

No hay duda que la drástica irrupción en la cotidianidad de una sociedad puede evidenciar lo peor, aunque también lo mejor, de los miembros de la misma. El Golpe de Estado que presidio la dictadura autodenominada Proceso de Reorganización Nacional (PRN) y que opero entre 1976 y 1983 en la Argentina, tuvo como motivación la reinstauración del orden frente a una situación que se percibía como de crisis y riesgo para la estabilidad del país.  Empero, el orden que la dictadura procuraba no se ceñía a los dictados de la democracia y la constitucionalidad y, menos aún, a la defensa de la libertad como ideal de la política; por el contrario, buscaba instaurar una visión cristiana de la sociedad y neoliberal de la economía. Esta pretensión homogeneizadora se impulsó mediante el uso del aparato del Estado transitando, indistintamente, entre lo legal y lo ilegal.

El PRN es considerado por muchos como uno de los episodios más oscuros de la historia de la Argentina. Durante el tiempo que la dictadura ostento el poder, se incurrió en una dinámica en la que tanto detenidos (legal o ilegalmente), como los representantes del Estado involucrados en prácticas de terrorismo de estado, eran desprovistos de toda humanidad en la ejecución de las tácticas represivas. Fue tan feroz la represión que cifras de los movimientos defensores de los derechos humanos, entre muchas otras denuncias, dan cuenta de 30.000 desaparecidos. Adicionalmente, brevemente logró suprimirse de la sociedad lo que más propiamente política le resultaba a esta: la capacidad de actuar como un ejercicio que evidencia la pluralidad de sus individuos, de allí el afán de eliminar el elemento subversivo.

Como primeras medidas

Las fuerzas armadas requirieron para sí, mediante el golpe, facultades ilimitadas. En esas circunstancias clausuraron el parlamento, prohibieron las actividades políticas y sindicales, y se arrogaron el poder constituyente, por lo cual sus actos y normas tuvieron prioridad sobre la Constitución Nacional. (Quiroga, 1996, p. 142) 

Adicionalmente, con el fin de dar cumplimiento a sus ambiciones mediante el terrorismo de Estado, la dictadura puso en marcha una sistemática política represiva en la que secuestró, torturó, asesinó y, en muchos casos, desapareció a todo aquel que fuera considerado contrario al Proceso. Las acciones ejecutadas por el PRN no se limitaban a la eliminación física del subversivo, este perseguía una eliminación simbólica de sus ideas. Con ese propósito, se desarrollaron diversas estrategias que desde diferentes frentes buscaban la ruptura de la estructura social en procura de desestimular las iniciativas de organización y resistencia.

La sistemática represión, aunada a la considerable disminución en la calidad de vida de la población por cuenta de las fuertes medidas tomadas en el ámbito económico, donde lo político quedó orientado a una función meramente instrumental frente a los intereses económicos, hicieron que, no obstante la fuerza material con la que el régimen contaba, se desarrollan diferentes movimientos de resistencia. En relación a las causas de fractura y posterior dimisión de la dictadura, Quiroga (1996) señala:

(…) la oposición rompe progresivamente su aislamiento, sale de su recogimiento, con pronunciamientos y manifestaciones públicas para comenzar a disputar, al Estado autoritario, el uso exclusivo de la política. Pelea un espacio y cuestiona al mismo tiempo su exclusión del sistema decisional”. (p.143)  

En este mismo sentido Calveiro (2006) anota que, “los frentes de oposición que habían transcurrido relativamente aislados en el pasado –el político, el sindical y el de los derechos humanos– comenzaban a unificar sus voces alrededor de demandas comunes” (p. 12).

Esa lógica reivindicacionista permitió el surgimiento de dirigentes y movimientos sociales a través de los cuales la resistencia se articuló para la deslegitimación y crisis de la dictadura. Mientras esto ocurría, aquella abría la posibilidad de una reapertura del proceso democrático que diera retorno a la actividad política, la participación y la escena democrática.

Entre las muchas organizaciones es menester mencionar a la de las Madres de Plaza de Mayo que empiezan su labor de denuncia en el ámbito local e internacional a muy poco tiempo de instaurada la dictadura. Respecto a la labor desarrollada por las Madres, Azconegui (2010) reflexiona e indica que, “ser Madre de Plaza de Mayo supone no sólo la identificación con la lucha de los hijos sino también la presencia en la plaza, la participación activa en la lucha desarrollada en el espacio público” (p.16). De otro lado, como consecuencia de la represión se configuró un frente sindical en el exilio que pudo ejercer considerable influencia en la labor de denuncia internacional. Sobre este fenómeno, Basualdo (2006), recuerda la trayectoria del dirigente gráfico Raimundo Ongaro quien participó en el desarrollo de dos organizaciones encaminadas a la labor de denuncia internacional contra la dictadura: el Centro Sindical (CS) y el colectivo de Trabajadores y Sindicalistas Argentinos en el exilio (TYSAE)  (p.6).

Mientras tanto, en el orden interno otros organismos realizaban su aparición en el espacio público como parte de actuaciones articuladas de denuncia.  Fue así en los casos de las Madres de Neuquén y el Alto Valle, la Comisión de Familiares, la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) que “nucleaba fundamentalmente a políticos e intelectuales que participaron en la denuncia y defensa de derechos, aunque varios de ellos no eran afectados directos de la violencia política” (Jelin & Azcárate, 1991, p.29-30). Así mismo, en marzo de 1977 se creó la Comisión Nacional de las 25 organizaciones, que agrupaba diversos sindicatos, esto en virtud de que entre los obreros se inicia la lucha con una huelga, que continúa con paros, abandono de tareas, intento de movilización, trabajo a desgano y gran cantidad de apagones en diferentes zonas (Rios, 1984, p. 10-16). 

Los mencionados son solo algunos de los numerosos y heterogéneos movimientos de protesta social que de manera concertada se agruparon y materializaron sus reivindicaciones en actos de denuncia visibilizados en grandes manifestaciones y concentraciones políticas, concluyendo en el debilitamiento y caída de la dictadura que finalmente llamó a elecciones en 1983 dándose la transición a la democracia.

El desarrollo de los acontecimientos en ese periodo de la historia de la Argentina recuerda los postulados de Hannah Arendt (1997) sobre la política, cuando alude a un proceso de permanente construcción humana, donde el hombre se introduce en la esfera pública para interactuar con otros hombres a los que es igual bajo la consideración que todos comparten la característica de pluralidad. Para que este encuentro trascienda el mero espacio en común, los hombres en uso de su libertad, haciendo uso de la capacidad de juzgar y armándose de valentía, deben conjugar los elementos de acción y discurso para impulsar aquellos intereses que deberían estar acompañadas de un anhelo de trascendencia generacional que permita la construcción de un mundo duradero en el que se pueda ejercer la libertad.

En relación al caso argentino, es evidente la organización de sectores sociales que, valiéndose del espacio público tanto en el plano interno como en la esfera internacional, desarrollaron iniciativas tendientes a la denuncia y la reivindicación de los derechos humanos, dando forma con sus actuaciones a la más bella noción de lo qué es la política frente a la posibilidad de empezar algo nuevo. Por cuenta de la resistencia activa de estos grupos de ciudadanos la dictadura empezó a fragmentarse.

Ya lo anotó Quiroga (1996)

La consigna «aparición con vida» que gritan las Madres de Plaza de Mayo, junto a los otros organismos, crea las condiciones para la constitución de un espacio público político delimitado por el campo de los derechos humanos, aunque él mismo no se agote con estos derechos fundamentales del hombre y se extienda, por el contrario, al campo de la libertad política y al de los derechos civiles igualmente pisoteados por la dictadura militar” (p.143). 

Es particularmente simbólico que fueran las Madres el primer movimiento reivindicacionista, bajo el entendido que son ellas, las mujeres, en su condición de madres quienes con la llegada de cada hijo permiten a este un nuevo comienzo, así como a la humanidad la posibilidad de continuar su existencia. Esta circunstancia se conjuga con la noción de Arendt sobre la política asumida como la posibilidad de empezar algo nuevo; posibilidad que las Madres de Plaza de Mayo pusieron en marcha.

Referencias:

Arendt, H., Birulés, F., & Carbó, R. S. (1997). ¿Qué es la política?.

Quiroga, H. (1996). Esfera pública, política y ciudadanía: dilemas de la política democrática argentina. Recuperado de: http://e-spacio.uned.es/fez/eserv/bibliuned:filopoli-1996-7-EAAC48C1-10AC-40CB-8243-EACB05AEDA09/esfera_publica.pdf

Calveiro, P. (2006). La descomposición del poder militar en la Argentina. Las Fuerzas Armadas durante las presidencias de Galtieri, Bignone y Alfonsín (1981-1987) Paula Canelo. y ciudadanía: dilemas de la política democrática argentina. Recuperado de: http://historiapolitica.com/datos/biblioteca/ochentas_canelo.pdf

Sánchez, N. (2006). Las Madres" locas" de Plaza de Mayo: una socialización y una politización de la maternidad en Argentina (1977-(1989). E y ciudadanía: dilemas de la política democrática argentina. Recuperado de: file:///C:/Users/Usuario/Downloads/Sanchez_Nora_2005_memoire.pdf

AZCONEGUI, C. (2010). De Madres de desaparecidos a Madres de Plaza de Mayo, 1976-1983. O. FAVARO y G. IUORNO, El ‘arcón’de la Historia reciente en la Norpatagonia Argentina. Buenos Aires: Biblos. y ciudadanía: dilemas de la política democrática argentina. Recuperado de: https://s3.amazonaws.com/academia.edu.documents/44048015/2012._Capitulo._De_madres_de_desaparecidos_a_madres_de_plaza_de_mayo.pdf?AWSAccessKeyId=AKIAIWOWYYGZ2Y53UL3A&Expires=1533778236&Signature=kZ5u5VYQ43lzhfm0lU18F7LfQpg%3D&response-content-disposition=inline%3B%20filename%3DDe_madres_de_desaparecidos_a_Madres_de_P.pdf

Jelin, E., & Azcárate, P. D. (1991). Memoria y política: movimientos de derechos humanos y construcción democrática. América Latina Hoy, 1, 29-38. y ciudadanía: dilemas de la política democrática argentina. Recuperado de: http://www.acuedi.org/ddata/31.pdf

Rios, S. (1984). El movimiento obrero durante la última dictadura militar, 1976-1983. Universidad Nacional de. Recuperado de: http://www.riehr.com.ar/archivos/Investigacion/Monografia%20Sabrina%202.pdf

 

[1] Estudiante de Maestría en Estudios Políticos, Universidad Pontificia Bolivariana, Colombia, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..

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