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Miércoles, 27 Marzo 2019 23:16

Medellín: una ciudad securitaria

Medellín se ha recuperado de los terribles noventas, pero su devenir político la ha llevado a ser aquello que Michel Foucault llamaba sociedad securitaria. ¿Qué significa esto?

Por: Alejandro Gómez Restrepo[1]

Hasta hace apenas unas décadas Medellín era considerada la ciudad más peligrosa del mundo, para el 2011 era la novena en este ranking e incluso hoy en día aún se reportan cifras alarmantes de inseguridad. El fenómeno del narcotráfico, las bandas criminales y la delincuencia común han sido los protagonistas de dicho contexto y, aunque actualmente el escenario sea diferente, existe una preocupación generalizada sobre el hecho de que las instituciones políticas garanticen seguridad. Esto se acomoda a lo que Michel Foucault ha denominado una sociedad securitaria, situación que se caracteriza por una sensación de peligro y la constante visualización del marginado como un elemento de riesgo. Dicha circunstancia es captada por los actores políticos en Medellín, materializándose en los Planes de Desarrollo, plasmándose en políticas públicas y, especialmente, en época de contienda electoral, donde la idea clave que aparece y redunda es la de seguridad. El presente análisis pretende describir el concepto de sociedad securitaria e interpretar la misma en el contexto de Medellín como capital político que es instrumentalizado con fines gubernamentales y electorales.

En términos de Michel Foucault existen tres tipos de sociedad: pastoril, disciplinaria y securitaria. Para el pensador francés el tránsito de una sociedad disciplinaria una securitaria (también conocida como sociedad de riesgo o de control) consiste en que el ejercicio del control institucional ya no se da en espacios cerrado, tales como la escuela, la fábrica, el hospital y la cárcel (propias de la sociedad disciplinaria) sino que este se da en el afuera, en la cotidianidad, a través de redes penales difusas como las cámaras de vigilancia, el aumento de las penas, el uso de helicópteros de seguridad, el fortalecimiento de la policía, entre otras. La principal consecuencia de este tránsito consiste en la visualización del otro como un enemigo, especialmente aquel otro que pertenece a las esferas más bajas de la sociedad, etiquetándose al marginado como una constante fuente de peligro. Lo anterior es trasladado al ámbito gubernamental y aplicado por las instituciones estatales a través de dispositivos penales que programan, vigilan y controlan de forma imperceptible (Deleuze, 1999).

La aplicación de estas formas de acción conlleva precisamente a que el Estado adopte una nueva modalidad, apareciendo así el llamado Estado Penal o Securitario[2], el cual opera a través de dispositivos penales que siguen una lógica de cálculo y probabilidad, lo que permite alcanzar cierto grado de aceptación dentro de la misma población. Asimismo, estos mecanismos de seguridad tienden a la anulación de los fenómenos, no a la manera del impedimento, sino mediante una suerte de programación sutil e imperceptible de la población, logrando, además, la percepción de que la acción de quienes gobiernan es necesaria y suficiente (Foucault, 2006, pp. 86-87). De esta forma se generan unas redes difusas de control basadas en la figura del riesgo[3] social, el cual es -a su vez- fruto de un cálculo probabilístico que efectúan las mismas instituciones estatales. 

De esta forma, la sociedad le exige a las instituciones políticas que controlen los riesgos sociales y en reciprocidad las instituciones se focalizan en un discurso de seguridad limitándose a combatir la delincuencia y presentar informes y datos estadísticos de disminución de la misma, abandonando las demás necesidades sociales, pero logrando aceptación por parte de la ciudadanía. Incluso, aun cuando se logren disminuir dicho riesgos sociales, se construirán discursivamente unos nuevos, toda vez que es necesaria esta identificación y el dirigir el aparato institucional para combatir dicha idea de peligro para alcanzar legitimación y en consecuencia perpetuar el poder.

El contexto de la ciudad de Medellín encuadra perfectamente en la lógica securitaria descrita por Michel Foucault, por lo que puede afirmarse que esta es una ciudad securitaria. Loic Wacquant, heredero de la tradición foucaultiana, señala que una de las formas en las que se materializan las lógicas estatales securitarias es la extensión vertical y horizontal de la red penal (Wacquant, 2004, p. 43) lo que puede evidenciarse en Medellín donde existen más de ochenta cámaras de vigilancia[4], un helicóptero administrado por la Secretaría de Seguridad de la ciudad usado para combatir la deincuencia común[5], y un reforzamiento de la fuerza policial a partir del llamado Nuevo Código de Policía[6].

Sumado a lo anterior, una de las dimensiones centrales del Plan de Desarrollo (2016-2019) es denominada “Recuperando la seguridad y convivencia ciudadana”, asimismo, en dicho documento se usa 234 veces la palabra seguridad. Además, expresamente este documento señala:

Medellín en los últimos años ha mostrado una marcada reducción en los homicidios y otros delitos de gran impacto, pero acciones ilegales o delincuenciales, como la extorsión, el control y uso indebido del espacio público y los territorios, el robo menor y situaciones asociadas a la intolerancia y a la falta de respeto por el otro, o sea las que redundan en una sana convivencia, siguen presentes y mostrando índices significativos. Estas situaciones aunadas a la percepción que se tiene de algunas instituciones encargadas de la protección y acompañamiento a la ciudadanía en el trámite de sus diferencias y situaciones críticas, generan una sensación de inseguridad que es necesario transformar. (Negrillas extra texto) (Concejo de Medellín, 2016)

Al respecto es posible evidenciar cómo las autoridades políticas, específicamente el gobierno actual, usan el discurso de la seguridad y se basa en la sensación de peligro para estructurar sus políticas públicas. Sumado a ello, en épocas de contienda electoral la palabra seguridad siempre aparece como un factor.

Finalmente, es evidente cómo en Medellín existe una sociedad securitaria y cómo la administración pública utiliza el discurso y las técnicas securitarias. Respecto a lo anterior, se constata una relación simbiótica constituyéndose un círculo vicioso que pareciera no tener fin. Medellín es una ciudad securitaria y mientras se alimenta este discurso múltiples problemáticas que agobian la ciudad como el medio ambiente, la salud pública y la movilidad parecen invisibilizarse. ¿Qué puede hacerse para modificar esta realidad? ¿Hasta cuándo girará Medellín en torno al discurso securitario?

 

Referencias

Beck, U. (1998). La sociedad del riesgo. Hacia una nueva modernidad. Barcelona, España: Paidós.

Concejo de Medellín. (2016). Plan de Desarrollo de Medellín 2016-2019 “Medellín cuenta con vos”. Recuperado de https://www.medellin.gov.co/irj/go/km/docs/pccdesign/SubportaldelCiudadano_2/PlandeDesarrollo_0_17/Publicaciones/Shared%20Content/Documentos/2016/GACETA%204383.pdf

Deleuze, G. (1999). Post-scriptum: Sobre las sociedades de control. Valencia, España: Pre-Textos.

Foucault, Michel. (2000). Defender la sociedad. México, México D.F: Fondo Cultura Económica.

Foucault, Michel. (2006). Seguridad, Territorio y Población. Buenos Aires, Argentina: Fondo de Cultura Económica.

Wacquant, L. (2004). Las cárceles de la miseria. Buenos Aires, Argentina: Manantial.

 

[1] Abogado y estudiante de séptimo semestre de Ciencias Políticas en la Universidad Pontificia Bolivariana. Joven Investigador de Colciencias y miembro del grupo de Investigación sobre Estudios Críticos. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

[2] Este concepto ha sido desarrollado por autores como Alessandro Di Giorgi (2006) y Loic Wacquant (2004).

[3] Para Ulrick Beck el riesgo es visto como aquellas coyunturas globales de amenaza que surgen para todo el género humano (Beck, 1998, p. 27).

[4] https://www.medellin.gov.co/simm/camaras-de-circuito-cerrado

[5] http://www.elcolombiano.com/antioquia/seguridad/helicoptero-de-la-policia-en-medellin-resultados-JY8515946)

[6] El cual tiene un alcance nacional: https://www.policia.gov.co/codigo-nacional-policia.

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