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Lunes, 03 Agosto 2020 14:57

La falsa dicotomía sobre la desigualdad social en Estados Unidos: dos alternativas

La falsa dicotomía sobre la desigualdad social en Estados Unidos: dos alternativas Foto publicado por Donkey Hotey en: https://www.flickr.com/photos/47422005@N04/24311159914 / Licencia de uso: https://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0/deed.en

"La visión de la desigualdad de autores como Chomsky y Sowell invita a reconocer maneras distintas en el que el individuo puede adquirir capacidades y remediar sus desigualdades bajo el marco institucional presente".

Por: Joshua I. Ramirez Donner[1]

En el marco de las presentes elecciones presidenciales de los Estados Unidos, parte del fervor demócrata dirigido en contra de Donald Trump se centra en el tema de la desigualdad del país. Esto ha cobrado mayor auge con la coyuntura de la muerte de Georg Floyd, pues ello es otro síntoma más de la profunda desigualdad social institucionalizada que predomina en este país.

Voces como Bernie Sanders consideran necesaria una mayor intervención por parte del Estado para remediar las acciones de Trump durante su periodo de gobierno, en el que se ha potenciado la mala distribución de recursos y la poca atención a los sectores marginados de la población. En palabras de Sanders: “las políticas de Trump mueven al país en la dirección equivocada” (Sanders, 2019). Todo sería producto de una economía que prioriza la influencia del mercado. Sin embargo, en palabras de Trump, estamos en presencia de “la mejor economía que ha existido” (Long, 2020). Para Sanders, la contraposición a este gobierno debe consistir en “luchar por la justicia económica, social, racial y ambiental, y no por la codicia desenfrenada” (Sanders, 2019). Debates como este no son nada nuevo para el país, defendiendo a la posición de Trump encontramos figuras como Kellyanne Conway (Klar, 2020), y en defensa de la posición de Sanders a personas como Alexandra Ocasio Cortez (Grim, 2019). No obstante, abren paso a una falsa dicotomía, debido a que existen otras posibles visiones acerca del problema de la desigualdad. Aquí nos centramos en dos de esas visiones que son las de Thomas Sowell y Noam Chomsky. Ambas se presentan como propuestas alternativas a esta falsa dicotomía, y ambas renuncian a la idea del Estado como el ente que es totalmente responsable de la vida individual. En algunos momentos, incluso, se oponen a la idea misma de Estado.

Un contraste

Para comprender la propuesta de ambos autores es fundamental entender la base ideológica de cada uno. Por un lado, Noam Chomsky es visto como un libertario socialista, mientras que Sowell adopta el título de libertario conservador. Parecería que ambos autores fuesen similares en la medida en que se denominan libertarios, pero su pensamiento se define de forma distinta en cada caso, es decir, su definición de libertarianismo es diferente.

Sowell define su línea ideológica (libertarianismo conservador) bajo la premisa de que “el hombre tiene fallas desde el primer día y no hay soluciones, solo hay compensaciones y cualquier intento que busque remediar una de las fallas del hombre creará un problema adicional. No obstante, sí se puede intentar obtener la mejor compensación posible y eso es todo lo que se puede esperar” (citado en ThinklingIvories, 2005). Cada cual debe operar como un ente individual con la más mínima ayuda posible de un Estado.

En cuanto al libertarianismo socialista de Chosmky, este parte desde la perspectiva de que libertarianismo siempre significó una forma de socialismo anti-Estado, es “la idea de una sociedad altamente organizada basada completamente en la democracia, lo cual significa un control democrático de comunidades, lugares de trabajo y estructuras federales basadas en sistemas de asociación voluntaria” (citado en Savican, 2011). Esto finalmente resulta estar profundamente ligado con una forma de anarquismo sindical cuya base es que los problemas sociales tienden a  ser resueltos a partir de la comunidad misma. 

Al momento de referirse al tema de la desigualdad, ambos autores adoptan una perspectiva distinta. Chomsky considera que la “desigualdad proviene de la concentración de la riqueza que nace precisamente del desdeño por parte de las elites hacia la democracia, la desigualdad limita a la sociedad al restringir su actuar político” (Chomsky, 2017, pp. 13-14). Todo parte esencialmente del propósito de quienes están en el poder, han diseñado un sistema que favorece siempre sus propias necesidades y querellas. De esta manera, el gobierno y las instituciones de Estados Unidos encuentran distintas formas de limitar al pueblo y oprimirlo. 

Sowell, por el contrario, no cree que la concentración de la riqueza sea la fuente de la desigualdad, pues la “desigualdad es algo que históricamente es natural. El mundo nunca ha sido un campo de juego nivelado, y lo podemos ver reflejado en la geografía, y en la manera como las condiciones de distintos países y grupos difieren con respecto a este elemento” (Sowell, 2018). La desigualdad es un asunto que no puede ser remediado en la medida en que parte de la naturaleza, no de un constructo social similar a la perspectiva de Chosmky.

A decir de Sowell, el planteamiento de Chomsky es lo que él llama una visión sin restricciones, una visión que para él no difiere de su concepto sobre los liberales progresistas, por cuanto que “el escándalo por la supuesta desigualdad en Estados Unidos es un ideal producido por aquellos liberales cuya visión parte de la idea de que el problema no es la naturaleza, sino las instituciones” (Sowell, 2015). Piensa Sowell que esto no es más que un estilo de pensamiento fundamentado en la idea de Juan Jacobo Rousseau de que “el hombre es libre por naturaleza, pero por siempre encadenado, y que el verdadero problema con el mundo es que las instituciones se encuentran mal planteadas, pero que si las instituciones fuesen buenas no existiría nada en la naturaleza humana que nos llevara a la infelicidad” (citado en ThinklingIvories, 2005). Chomsky se convierte, entonces, en una especie de Rosseau contemporáneo, al decir que, si bien las instituciones suprimen al individuo, no podemos deshacernos de ellas. Por esta razón, es necesario reformarlas de manera que sean justas e igualitarias. A los ojos de un conservador como Sowell, esta problemática no existiría, en el sentido de que el hombre no tiene forma de mejorar salvo que sea por sus propios esfuerzos.

El problema de la desigualdad presentado por Chomsky genera un punto de discrepancia adicional entre ambos autores, que es el tema de la democracia. Según este, una de las formas en que las elites políticas generan una población desigual es por medio de la reducción de una verdadera democracia. Chomsky afirma que desde la instauración de la Constitución de los Estados Unidos la prioridad siempre ha sido la minoría opulenta, pues si hubiese una verdadera “democracia de hombres libres, los pobres se unirían y quitarían sus propiedades a los ricos” (Chomsky, 2017, p.18).

El autor considera que el individuo hace parte de la voz que repercute en las decisiones que se deberían tomar para el mejoramiento de la comunidad. De esta manera, quienes detentan el poder deberían escuchar la voz del pueblo y no ser más que quienes ejecutan las decisiones tomadas por vías democráticas. En el caso de Sowell, el individuo debe acomodarse a su respectiva realidad, y esta realidad no es más que la dinámica existente en la esfera privada, producto de las decisiones de determinados individuos que tienen el poder sobre las empresas. En últimas, la actitud que manifiestan los que están en el poder no es de carácter negativo, ni es injusta: el poder está en manos de quien pudo hacerse poderoso, y por eso tiene derecho a estructurar la sociedad respetando los padres fundadores.

Sobre los deberes que tiene el ciudadano en los Estados Unidos, Sowell manifiesta que la tasa de impuesto debe ser pequeña: mientras menor sea esta tasa, será mayor la cantidad de dinero pagado por los ricos y, a su vez, la cantidad de impuestos que pagan. Esto lo dice partiendo de una serie de ejemplos prácticos extraídos de varios periodos de gobierno en la historia de los Estados Unidos: Andrew Mellon (menores impuestos en los 20), John F. Kennedy (menores impuestos en los 60), Ronald Reagan (menores impuestos en los 80) y George Bush (menores impuestos en el 00). 

En cada uno de estos periodos de gobierno aumentó la tasa de crecimiento económico del país, aumentaron los ingresos de las empresas, y los ricos no solo pagaron más impuestos, sino que también pagaron una mayor cantidad de ellos:

si tomamos, por ejemplo, el periodo de gobierno de Andrew Mellon, vemos que en la década de 1920, la tasa impositiva sobre los ingresos más altos era del 73%, y las personas que ganaban más de 100 dólares pagaban el 30% de los impuestos. Más tarde, la tasa de impuestos se redujo al 24%, y estas personas que ganaron más de 100.000 dólares ahora pagaron el 65% de los impuestos. La razón detrás de esto es simple: cuando se tiene una tasa impositiva del 73%, las personas simplemente no la pagan, ponen su dinero en valores exentos de impuestos y organizan sus asuntos financieros. Al reducir los impuestos, se generan más ingresos fiscales que ingresan al gobierno. Esto se intentó 4 veces por separado y funcionó (Sowell, 2012).

Chomsky considera que esto no es más que una estrategia adicional por parte de las elites de Estados Unidos para esclavizar a los pobres y convertirlos en la base económica de la sociedad. Su reacción a esto es que “si queremos mejorar las inversiones, tenemos que darle dinero a los pobres y los obreros para invertir sus ingresos y estimular la producción” (Chomsky, 2017, p. 57).  A decir de Chomsky, esto es una correlación entre la plutonomía y el proletariado precario.

Relaciones como éstas obedecen en gran medida a lo que Chomsky piensa que es un ataque a la solidaridad por parte de las elites, pues estas dicen que solo debemos preocuparnos por nosotros mismos y no por las otras personas. Esto se manifiesta por medio de su rechazo a la seguridad social y la educación pública, lo que se consigue mediante la privatización y el recorte de fondos. Chomsky cree que es necesaria la existencia de sistemas públicos para crear igualdad y, de esta forma, ayudar a los seres más vulnerables de la sociedad estadounidense. En este sentido, tilda a la educación como la base de la prosperidad social.

Sowell no parece ver la forma en que están ligadas la solidaridad y lo público, pues dice que:

en la educación pública los chicos son barridos a un lado por el sistema, muchos de ellos atrasados en su escolaridad al compararse con el estándar básico impuesto a nivel nacional. Pero en la educación privada los resultados de los exámenes son muchísimo mejores, solo que no recibe mucha atención por parte de quienes defienden un Estado de bienestar (Sowell, 2016).

Dos contrincantes diferentes

El contraste entre las visiones de ambos autores con respecto a lo público y lo privado demuestra cuál es el enemigo que ataca cada autor por violentar la sociedad y haber impedido su progreso. Chomsky parte esencialmente de la forma en que el sistema está estructurado por las elites del país, remitiendo a asuntos históricos que han favorecido siempre a quienes están en el poder. Lo llamativo es que en su libro Réquiem por el sueño americano sí habla sobre ciertos momentos en la historia del país que fueron de gran beneficio para fomentar la justicia y la igualdad. Entre estos se sitúa primeramente la década de los años 50, a la que Chomsky cataloga como la de mayor crecimiento económico en Estados Unidos, pero también como un periodo bastante regulado e igualitario. Aquí enfatiza la mejoría de la producción, lo que se debió a que los Estados Unidos era un país esencialmente productor y que se preocupaba por sus trabajadores en términos de bienestar. 

Los años 60 serían otro ejemplo del progreso hacia la igualdad en los Estados Unidos, siendo esta “una época democratizadora en cuanto a los derechos de los grupos minoritarios tales como personas de raza negra y las mujeres” (Hutchinson & Jared, 2015). No obstante, los ricos harían lo imposible por impedir el progreso tanto en la década de los 50 —rediseñando la economía, imponiendo empresas financieras y llevando a un nivel extremo la globalización— como también en la década del 60 —satanizando a los grupos progresistas por su “excesiva democracia”—.

En el caso de Sowell, el enemigo no es el rico que se beneficia de la propiedad privada y las estructuras creadas a su favor, sino cualquier partido que impida la naturaleza del desarrollo del mercado e interfiera en la vida del individuo en lo que se refiera  a potencializar su progreso como persona. Sowell describe esto perfectamente al hablar sobre el tema de la pobreza en las familias de raza negra durante la década de los 50  y hasta el final de la década de los 60. Se basa sobre argumentos de tipo estadístico que ejemplifican el problema social, tales como que:

el nivel de pobreza en las familias afroamericanas disminuyo de un 80% a un 45% entre 1945 y 1960, pero a partir de la instauración del Estado de bienestar este número pasaría a disminuir de un 45% a un 35%, cifras para nada comparables con la disminución que experimentó bajo políticas poco estatistas (Sowell, 2018).

Para Sowell, la interferencia del Estado en asuntos sociales genera desigualdad porque considera que los individuos no adquieren responsabilidad si tienen una fuente económica que los sustente independientemente de que tengan trabajo o no.

La desintegración de la familia afrodescendiente se debe fundamentalmente a la ausencia de un sistema político que hubiese podido fomentar valores como la responsabilidad por parte de un hombre cabeza de familia que tuviese como prioridad proveer para su familia, sin que tuviese la posibilidad de abandonarlos, puesto que el Estado se encargaría de toda deficiencia en el ámbito económico. Para Chomsky, si una sociedad se basa en valores privados, nos encontraremos con una sociedad basada en valores como la codicia, y el deseo de maximizar las ganancias personales a costa de otros.

El pesimismo parece ser el argumento recurrente en el pensamiento de Sowell y se limita a lo que ya existe, siempre ha existido y siempre existirá, llevando sus interpretaciones textuales a enfocarse principalmente en esto. Chomsky, de manera diferente, no pierde la esperanza y confía en la salvación que otorgará una futura democracia.

Conclusión

Tanto Donald Trump como Bernie Sanders incitan a la población americana a considerar que sus ideas son la solución al problema de la desigualdad en los Estados Unidos, ya sea por medio de los esfuerzos de un Estado de mayor intervención social y económica o por medio del mercado y los negocios llevados a cabo por Trump. Es por este motivo que Chomsky y Sowell representan alternativas distintas al análisis de la desigualdad, pues ambos autores coinciden en que es el individuo quien juega un papel inevitable para que exista una sociedad que tenga posibilidad de mejoramiento. Ambos están de acuerdo en que la solución está en el hombre y no en un gobierno. Tanto Sowell como Chomsky son esencialmente anti-Estado.

La visión de la desigualdad de autores como Chomsky y Sowell invita a reconocer maneras distintas en el que el individuo puede adquirir capacidades y remediar sus desigualdades bajo el marco institucional presente. Aquí lo más relevante es destacar que no es conveniente presentar el debate sobre la desigualdad como un asunto de “cara o cruz”. Existen más opciones de las que nos presentan Trump y Sanders. Las posiciones de Chomsky y Sowell son dos de muchas y, más allá de su separación radical del Estado, lo importante es que nos demuestran la riqueza que nos aporta la diferencia. Si bien el enfoque del escrito recae sobre Estados Unidos, esto también es válido para la sociedad global. La solución de la desigualdad extrema no se puede limitar a una  visión única ni excluyente.

Referencias

Chomsky, N. (2017). Réquiem por el sueño americano. Sexto piso.

Grim, R. (2019). Alexandra Ocasio Cortez On Why She Backed Bernie Sanders Over Elizabeth Warren. The Intercept. Retrieved from: https://theintercept.com/2019/10/21/alexandria-ocasio-cortez-aoc-bernie-sanders-endorsement/

Hutchinson, P. & Jared, S. (Producers & Directors). (2015). Requiem for the American Dream. [Motion Picture]. USA: PF Pictures, Naked City Films.

Klar, R. (2020, July 5). Kellyanne Conway slams husband’s anti-trump PAC: ‘They all failed in electing a president. The Hill. Retrieved from: https://thehill.com/homenews/administration/496689-kellyanne-conway-slams-husbands-anti-trump-pac-they-all-failed-in

Long, H. (2020, February 4). Trump touts his economy as ‘the best it has ever been’. The data doesn’t show that. The Washignton Post. Retrieved from: https://www.washingtonpost.com/business/2020/02/04/trump-touts-his-economy-best-ever-data-is-more-mixed/

Savican (2011, October 2). Noam Chomsky on Libertarian Socialism [audiovisual file]. Youtube. https://www.youtube.com/watch?v=hkaO12X-h1Y

Sowell, T. (2012, September 17). Thomas Sowell discusses his essay “Trickle Down Theory” and “Tax Cuts for the Rich”. Interview by P. Robinson. [Audiovisual File]. Stanford, California: Hoover Institution. Retrieved from: https://www.hoover.org/research/thomas-sowell-discusses-his-essay-trickle-down-theory-and-tax-cuts-rich

Sowell, T. (2016, September 27). Thomas Sowell is Back to Discuss His Book Wealth Poverty and Politics. Interview by P. Robinson. [Audiovisual File]. Stanford, California: Hoover Institution. Retrieved from: https://www.hoover.orf/research/wealth-poverty-and-politics-1

Sowell, T. (2018, November 15). Thomas Sowell on the Myths of Economic Inequality. Interview by P. Robinson. [Audiovisual file]. Stanford, California: Hoover institution. Retrieved from: https://www.hoover.org/research/thomas-sowell-myths-economic-inequality

ThinklingIvories. (2005). Thomas Sowell: In The Right Direction- 4 of 6 [audiovisual file]. Youtube. https://www.youtube.com/watch?v=2YUtKr8-_Fg&list=PL6E8BC416A48FE3B6&index=6

 

[1] Estudiante del del pregrado en Ciencias Políticas, UPB, sexto semeste, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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