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Viernes, 30 Agosto 2019 21:51

Italia: la República en crisis

El primer ministro de Italia, Giuseppe Conte, entre los líderes de la Liga, Matteo Salvini (a la izquierda), y del Movimiento 5 Estrellas, Luigi Di Maio (a la derecha), en el Senado italiano, durante el discurso en el que Conte renunció cerrando la crisis. El primer ministro de Italia, Giuseppe Conte, entre los líderes de la Liga, Matteo Salvini (a la izquierda), y del Movimiento 5 Estrellas, Luigi Di Maio (a la derecha), en el Senado italiano, durante el discurso en el que Conte renunció cerrando la crisis. Andreas Solaro (AFP). Tomado de: El Periódico

La última crisis política italiana fue provocada por el polémico Matteo Salvini, pero fue el gran perdedor: se formó un nuevo Gobierno del que la Liga quedó fuera.

 

Por: Felipe Úsuga Pérez[1]

 

La República Italiana parece ser típicamente la tormenta perfecta: desde el final de la Segunda Guerra Mundial hace 74 años, 67 Gobiernos han pasado por el Palacio Chigi (Savio, 2019). El pasado 20 de agosto, la coalición que gobernaba Italia terminó de fracturarse luego de que el primer ministro, Giuseppe Conte, renunciara al cargo, dejando en manos de las fuerzas políticas la solución a la crisis política que el polémico Ministro del Interior, vicepresidente de Gobierno y líder de la Liga (el principal partido de extrema derecha en el país) inició al considerar que su popularidad y la de su partido podían significarle una victoria en el eventual llamado a elecciones y convertirse en jefe de Gobierno de la República Italiana.

El nacimiento de una coalición compleja

Luego de las elecciones generales de marzo de 2018 la situación política de Italia propició que el nuevo Gobierno fuera formado por los partidos Liga Norte, liderada por Matteo Salvini, y el Movimiento 5 Estrellas (M5E), liderado por Luigi Di Maio. Luego de tres meses de negociaciones, marcadas por las tensiones entre esta coalición euroescéptica y sectores de poder a favor de la interacción con Europa -como el Partido Democrático liderado por Nicolas Zingaretti y Matteo Renzi, o el propio Presidente de la República, Sergio Mattarella-. En ese tira y afloje, un punto crítico estuvo en el intento de la coalición de presentarle al Presidente de la República, Sergio Mattarella, -quien luego de aprobar la lista de ministros postula al primer ministro ante la aprobación del Parlamento bicameral- un gabinete con un Ministro de Economía contrario a la integración europea y con intenciones de salir de la moneda común. Luego de superar este lío, el presidente Mattarella aprobó la propuesta de gabinete de la coalición, las dos Cámaras también, y la Liga Norte y el M5E formaron así el nuevo Ejecutivo liderado por Giuseppe Conte, un abogado dedicado a la academia que aparecía como figura de acuerdo entre ambos (Revista Semana, 2018).

La crisis de Gobierno: un desenlace inminente

Tan solo 14 meses duró esta alianza antisistema entre la Liga Norte (cuyo nombre pasó a ser simplemente Liga) y el M5E. Y es que como afirma El País (2019) en un editorial al día siguiente de la dimisión del primer ministro Conte, este evento es “el lógico final a un Gobierno antisistema nacido hace 14 meses fruto de una alianza contra toda lógica política entre la extrema derecha encarnada por la nacionalista Liga y el populismo de izquierdas del Movimiento 5 Estrellas (M5S)”. A ambas fuerzas las unen las posturas antieuropeas, antiinmigratorias, antisistema, de mano dura, y la retórica provocativa y emocional; no obstante, sus posturas divergen en temas puntuales como la economía o proyectos de infraestructura -o cuando el cálculo de poder lo exige-.

Desde que se formó el Gobierno, era claro que el ambiente sería convulso. Ambas fuerzas políticas parecían estar al mismo nivel, por lo que la elección de Giussepe Conte como primer ministro se dio debido a que aparecía como una figura de consenso entre los dos partidos. Pero como recuerda El País (2019) era claro que “el Ejecutivo estaría verdaderamente dirigido por los líderes de sus dos formaciones, ambos con el cargo nominal de vicepresidente, Salvini y Di Maio”. Más aún cuando en Italia, debido a las características de su inestable régimen político, el poder del primer ministro -oficialmente presidente del Consejo de Ministros- termina teniendo una función más bien de mediación entre los partidos políticos. Su poder queda limitado por la influencia de estos -que sostienen el Gobierno- y de los ministros más importantes -el Primer Ministro no puede destituirlos, solo el Presidente de la República puede- (Meneses & Tori, 2019).

Así, la actividad gubernamental y la figura teóricamente central del Primer Ministro quedó eclipsada por las polémicas de Matteo Salvini, el líder de la Liga, Ministro del Interior, vicepresidente, y figura fundamental para comprender lo que ocurre en Italia. De ser un desconocido hace cuatro años, pasó a liderar el principal partido de extrema derecha del país, convirtiéndolo en la primera fuerza política. Como recuerda Anna Buj (2019) para La Vanguardia, sus posturas antiinmigración, de defensa de productos nacionales, y de rechazo a la integración europea lograron una gran acogida en el país, reflejándose en las urnas. Desde su posición como ministro del Interior tuvo mucho poder a la hora de bloquear la llegada de barcos con migrantes a puertos italianos, mejorando sus resultados en la lucha antiinmigración frente al electorado (Meneses & Tori, 2019).

Para las elecciones europeas, Salvini lideró una alianza de fuerzas políticas nacionalistas de ultraderecha de diferentes países europeos, de la mano de figuras como Marine Le Pen, líder de Reagrupamiento Nacional francés, o Geert Wilders, líder del Partido para la Libertad holandés, y de otros partidos afines como el Partido del Pueblo Danés, el FPÖ (el partido ultranacionalista austríaco), los Verdaderos Finlandeses o la Alternativa por Alemania (AfD) (France 24, 2019; Verdú, 2019). Así, Matteo Salvini no solo es el líder de la principal fuerza política de Italia sino tal vez la principal figura de la derecha populista europea -incluso por encima del húngaro Victor Orban-, al acumular una mezcla entre consenso, poder real y participación en el gobierno, pudiendo criticar tanto desde el Parlamento como desde las plazas italianas al presidente francés Emmanuel Macron, a las instituciones de la Unión Europea, a las “élites” europeas, a la socialdemocracia, al papa Francisco -por sus posiciones frente a la migración- y hasta a miembros del propio Gobierno que formaba -hasta mediados de agosto- con el M5E (Verdú, 2019).

Luego de 14 meses de protagonismo polémico de Salvini y -en menor medida- de Di Maio por encima de las instituciones italianas, y de desacuerdos políticos entre la Liga y el M5E -los dos partidos de la coalición- (Verdú, 2019), motivados por cálculos electorales y juegos de popularidad por encima de la fidelidad a un programa de Gobierno, esta compleja alianza se rompió.

La ruptura: Salvini se la juega por el todo o nada

Con una buena racha electoral tanto a nivel interno como en las elecciones europeas, el líder de la Liga sintió que el partido pasaba por un momento en el que podía fácilmente consolidar este creciente apoyo popular (más de un 36% de intención de voto en las encuestas) arrasando en unas elecciones. Más allá de las diferencias políticas que habían tolerado durante 14 meses, fue la popularidad la que empujó a Salvini a sacar provecho de su buen momento. De manera que, cuando los desacuerdos del Gobierno tocaron techo luego de una votación para bloquear las obras del tren de alta velocidad entre Turín (Italia) y Lyon (Francia), Salvini aprovechó para alimentar especulaciones sobre una ruptura de la coalición, afirmando en un mitín electoral que “algo se ha roto en la mayoría” (Pacho, 2019).

Viendo la situación a su favor, el 8 de agosto dio por rota la mayoría que soporta al Gobierno: pidió al primer ministro acudir al Parlamento y exigió elecciones anticipadas lo más pronto posible. Como recuerda Lorena Pacho (2019), fue preocupante la posibilidad de que estas fueran en otoño, precisamente un periodo clave para la aprobación de los presupuestos -tanto así que la última vez que los italianos votaron en otoño fue en 1919, excepto un referéndum en 1988-. Tres días después, presentó una moción de censura contra el Ejecutivo, pero el M5E y el Partido Democrático rechazaron debatirla de inmediato y quedó aplazada; no obstante, esto era un mero formalismo: ya el Gobierno estaba roto. Salvini creyó que acabar la coalición de Gobierno sería suficiente para que el Presidente de la República -el único que puede encargar la formación de Gobierno o de disolver las Cámaras y convocar elecciones- llamara a las urnas. De hecho el M5E dio por hecho que así sería, y pidió que estas se celebraran luego de votar un proyecto legislativo de su interés.

Luego de que ya estuviera claro que la coalición estaba rota, el primer ministro Guiseppe Conte terminó de sellarla el 20 de agosto al anunciar su renuncia frente al Senado italiano. Las portadas de prensa no dejaron pasar el momento en que Conte reprendió a Salvini por su hábito de agitar un rosario en mitines políticos y en el Parlamento “socavando el principio de secularidad del Estado moderno”, en palabras de Conte. Salvini, detrás de Conte, respondió besando su rosario (Giuffrida, 2019; Montalto, 2019; The Economist, 2019).

 

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Créditos: Yara Nardi/Reuters. Tomado de: France 24.

 

El presidente Matarella tenía en esencia dos opciones: por un lado convocar a elecciones de forma inmediata como buscaba la Liga; o por otro lado conseguir una nueva coalición para crear un nuevo Ejecutivo, con “plenos poderes” para agotar la legislatura, o un Ejecutivo “de objetivos”, para ocuparse de acciones concretas, sobre todo en términos económicos (Pacho, 2019). De manera que la jugada de Salvini salió mal: la compleja situación que viviría el país de celebrarse elecciones -por la delicada época y por la posibilidad de un reforzamiento de la extrema derecha en cabeza de Salvini- motivó al presidente de la República a decantarse por intentar reacomodar la coalición de partidos y formar un nuevo Gobierno, en vez de convocar a elecciones.

El Partido Democrático y M5E forman el nuevo Gobierno, Salvini pasa a la oposición

El M5E, populista y antisistema liderado por Luigi Di Maio, y el Partido Democrático (PD), socialdemócrata y de centroizquierda liderado por Nicola Zingaretti, eran rivales acérrimos hasta hace poco. Pero la idea de evitar las elecciones anticipadas hizo que se acercaran luego de que el líder de la Liga, Salvini, precipitara la crisis y el primer ministro Conte la terminara renunciando. El presidente Matarella les dio tiempo para buscar un pacto y comenzaron las negociaciones luego de que el PD -cediendo a las presiones del M5E- levantara su veto a que Giuseppe Conte continuara como Primer Ministro en un nuevo Gobierno. Se aplazó la discusión de los nombres del nuevo Ejecutivo y se pasó a lo sustancial: la discusión del programa de gobierno, con temas complejos entre los que Lorena Pacho (2019), corresponsal de El País en Roma, destaca:

La elaboración de los presupuestos para 2020; una reforma de la justicia y de las leyes de seguridad impulsadas por Matteo Salvini, que el PD pretende eliminar, y la reducción del número de parlamentarios, el histórico caballo de batalla del M5S pero que los socialdemócratas han rechazado hasta ahora.

Mientras que Salvini intentaba salvar la coalición con el M5E para revertir el daño, este partido y el PD llegaron a un acuerdo para formar Gobierno, con Giuseppe Conte de nuevo como primer ministro. El eminente y respetado abogado originario del sur de Italia no hacía parte ni de la Liga ni del M5E, por lo que fue elegido en 2018 por estos como figura neutral y mediadora entre dos líderes de partido polémicos, tanto que Coante parecía inexistente en los medios. De nuevo, nueve días después de renunciar a ese Gobierno por la crisis política, el M5E y el PD volvían a elegirlo como figura que garantizara el equilibrio entre ambas fuerzas en un nuevo Gobierno (France 24, 2019). Así, el 29 de agosto, el presidente de la República, Sergio Mattarella, en el Palacio del Quirinale en Roma, encargaba formalmente a Giuseppe Conte la formación del nuevo gabiente, apodado “Conte bis”. Se cerraba así un periodo delicado por la tensión de la posibilidad de convocar a elecciones, lo que le abriría la puerta a la extrema derecha; no en vano Salvini cargó contra la nueva coalición: “sesenta millones de italianos son rehenes de cien parlamentarios que tienen miedo de dejar su sillón”, dijo (France 24, 2019) y llamó a movilizaciones pidiendo nuevas elecciones.

Al -de nuevo- primer ministro le queda la tarea de mediar entre el M5E y el PD para formar un gabinete pronto, que ponga a andar el programa de gobierno, enfrente la delicada situación económica, estabilice el clima político y garantice resultados para mantener en línea a la extrema derecha que, entre la Liga, la conservadora Forza Italia y los ultraconservadores Hermanos de Italia, sigue teniendo unas altísimas intenciones de voto (El Espectador, 2019).

El panorama que queda

Matteo Salvini, motivado por las encuestas, rompió un Gobierno de por sí dislocado que no guardaba lógica desde un principio, para arrasar en elecciones y hacerse primer ministro gobernando de la mano de Forza Italia y Hermanos de Italia. Pero no le salió bien. Provocó una más de las tantas crisis insitucionales italianas, pero esta vez “el riesgo de un Salvini con todo el poder en sus manos y con aliados tanto o más peligrosos que él para la salud de la democracia italiana, el equilibrio de su economía y la estabilidad de la Unión Europea” (El Periódico, 2019) era demasiado alto para las demás fuerzas políticas. Así, el Movimiento 5 Estrellas -antisistema, antieuropeo y con elementos de derecha- y el Partido Democrático -prosistema, proeuropeo y de centroizquierda- se aliaron en una coalición ilógica, pero que consideraban necesaria, y el polémico Matteo Salvini pasó de ser el hombre fuerte del Gobierno a ser el hombre fuerte de la oposición.

Discrepancias como la persona que ocupará la Vicepresidencia de Gobierno -Di Maio desea repetir pero el PD considera que debe ser un socialdemócrata-, o la cercanía con el programa político europeo -del cual es escéptico el M5E y más cercano el PD-, son elementos en los que deberá mediar Conte, además del presupuesto para 2020. Como afirma el editorial de El Periódico por la crisis: de superar estos retos, el Gobierno “aún deberá enfrentarse a otro, no menor: gobernar el país con eficacia y sin disensiones internas para no convertirse en el prólogo del retorno de un Salvini de quien se puede esperar una oposición desaforada”.

Referencias

Buj, A. (27 de mayo de 2019). La ultraderecha de Salvini se impone en Italia. Obtenido de La Vanguardia: https://www.lavanguardia.com/internacional/20190527/462489999259/salvini-italia-elecciones-europeas.html

El Espectador. (28 de agosto de 2019). Italia: pactan formar un nuevo gobierno para evitar nuevas elecciones. Obtenido de https://www.elespectador.com/noticias/el-mundo/italia-pactan-formar-un-nuevo-gobierno-para-evitar-nuevas-elecciones-articulo-878242

El País. (21 de agosto de 2019). Conte dimite. Obtenido de Editorial: https://elpais.com/elpais/2019/08/21/opinion/1566403032_313956.html

El Periódico. (28 de agosto de 2019). Salvini, a la oposición. Obtenido de Editorial: https://www.elperiodico.com/es/opinion/20190828/editorial-salvini-a-la-oposicion-7610315

France 24. (29 de agosto de 2019). Conte pasó de invisible a irremplazable. Obtenido de https://www.france24.com/es/20190829-giuseppe-conte-de-invisible-irremplazable

France 24. (27 de mayo de 2019). El fulgurante ascenso de Matteo Salvini en Italia. Obtenido de https://www.france24.com/es/20190527-ascenso-matteo-salvini-italia-liga

France 24. (29 de agosto de 2019). Giuseppe Conte vuelve para formar un nuevo gobierno italiano. Obtenido de https://www.france24.com/es/20190829-giuseppe-conte-encargado-nuevo-gobierno-italiano

Giuffrida, A. (20 de agosto de 2019). Italian PMItalian PM resigns with attack on 'opportunist' Salvini. Obtenido de The Guardian: https://www.theguardian.com/world/2019/aug/20/italian-pm-expected-resign-giuseppe-conte

Meneses, R., & Tori, M. (17 de agosto de 2019). Matteo Salvini, un ministro con poderes por encima del jefe del Gobierno. Obtenido de El Mundo Internacional: https://www.elmundo.es/internacional/2019/08/17/5d56db3bfdddff96748b4668.html

Montalto, L. (21 de agosto de 2019). Salvini kisses rosary after Conte criticism over religious symbols. Obtenido de EuroNews: https://www.euronews.com/2019/08/20/salvini-kisses-rosary-after-conte-criticism-over-religious-symbols

Pacho, L. (28 de agosto de 2019). El centroizquierda anuncia su apoyo a un Gobierno con el M5S en Italia. Obtenido de El País Internacional: https://elpais.com/internacional/2019/08/28/actualidad/1566982364_145501.html

Pacho, L. (21 de agosto de 2019). Elecciones o un nuevo Gobierno: estos son los escenarios políticos en Italia. Obtenido de El País Internacional: https://elpais.com/internacional/2019/08/21/actualidad/1566388788_100847.html

Pacho, L. (8 de agosto de 2019). Salvini da por roto el Gobierno de coalición en Italia y exige elecciones anticipadas. Obtenido de El País Internacional: https://elpais.com/internacional/2019/08/08/actualidad/1565262604_633170.html

Revista Semana. (2 de junio de 2018). Italia y la política spaguetti. Obtenido de Mundo: https://www.semana.com/mundo/articulo/giuseppe-conte-nuevo-primer-ministro-de-italia/569707

Savio, I. (28 de agosto de 2019). Fumata blanca en el Quirinal: Italia tendrá nuevo Gobierno de coalición entre PD y M5S. Obtenido de El Confidencial: https://www.elconfidencial.com/mundo/europa/2019-08-28/fumata-blanca-en-el-quirinal-italia-tendra-nuevo-gobierno-de-coalicion_2198743/

The Economist. (20 de agosto de 2019). Italy’s Prime Minister Conte resigns, and no one knows what comes next. Obtenido de https://www.economist.com/europe/2019/08/20/italys-prime-minister-conte-resigns-and-no-one-knows-what-comes-next

Verdú, D. (19 de mayo de 2019). La ultraderecha europea corona en Milán a Salvini como su nuevo líder. Obtenido de El País: https://elpais.com/internacional/2019/05/18/actualidad/1558183870_504723.html

Verdú, D. (24 de abril de 2019). Una crisis italiana con sabor electoral. Obtenido de El País Internacional: https://elpais.com/internacional/2019/04/23/actualidad/1556040532_303614.html

[1] Estudiante de quinto semestre de Ciencias Políticas en la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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